Ay! Otra vez esos instantes mágicos, que de vez en cuando, me hacen suspirar, pararme a pensar unos segundos y darme cuenta DE TODO.Un beso, un gracias, un lo siento... Entiendo, brevemente, lo que es ser feliz. Luego la rutina me despierta. Con su actualidad cruel, con tantas y tantas situaciones injustas, con la crisis, con jueces y políticos en los que no creo, con el dinero que mueve el mundo, la corrupción y tantas otras cosas asquerosas... muchas ni siquiera las puedo llegar ni a imaginar y existen. Y el corazón se me parte. Estoy yo en otro mundo aparte, distinto, sola con mis zapatos y cosas bonitas? No. Pero puedo escuchar FM, reírme de un chiste de Arguiñano, empaparme del blog de Paula Echevarría, comprarme trapitos , disfrutar pintándome las uñas y leyendo Cuore y revistas de moda,perderme en mi mundo, por poner ejemplos; ¿seré frívola por eso? Un debate eterno, superficialidad y moda. Lo que sí sé es que, almenos a mí, verme bien me hace sentirme mejor y encarar mejor...