Hay maneras y maneras de vender. Tengo estudios medios de comercio y mi último empleo ha sido como secretaria comercial en una empresa dedicada a la venta de colecciones de libros. He conocido muchos comerciales y sé de cerca el trabajo que hacen. Pero cuando te sientes presionada para tratar a los clientes de una forma que va en contra de tus valores empiezas a fallar. O te hacen creer que fallas. En mi caso estas presiones por no perder ventas no venían nunca de la Dirección, ni de la Central en Madrid; venían de mis mandos intermedios. Me acusaban de ser demasiado amable cuando trataba por teléfono con clientes, en su mayoría personas mayores de 70 años. Desde la distancia y la serenidad de los cinco meses que han pasado veo las cosas más claras. Siempre me he dedicado de una u otra forma a la atención al cliente, en ventas y administración, en tiendas como dependienta. He trabajado con artículos muy diferentes en distintas empresas: libros, moda, móviles, infantil, bis...