¿No has pensado alguna vez que no perteneces a la vida real? ¿No has querido nunca ver la vida más allá del trabajo y del dinero? ¿Seguro? ¿No has metido nunca la pata? Yo sí. He dicho cosas que no sentía y callado las que sí. Y al revés. ¿Has llorado alguna vez hasta que te ha dolido el pecho y te has quedado sin lágrimas? ¿Hay cosas que no entiendes hasta que no soportas la rabia? Perdóname y perdona. A pesar de que en ocasiones vamos a seguir sintiendo envidia o celos, de que vamos a ser incapaces de alegrarnos a veces por la felicidad de otros, de que vamos a seguir gritando unas cosas y guardándonos otras, quizá inoportunamente. Dos días después de la pérdida: “ Como si no hubiera pasado nada, es como tengo que comportarme para pasar página pero pensar en hacerlo me hiere. Ahora quiero regodearme en mi dolor, en mi misma, en mis entrañas, en cada punzada de mis ovarios. Seguro que pasará el tiempo y estaré, otra vez, en paz conmigo y con los demás. Pero ahora no. Sólo p...