A mi guisante: Nochebuena, en el baño mi hijo de cuatro años y yo preparándonos para cenar en casa de mis suegros y con los titos y deseando ver a Papá Noel en persona entregarnos los regalos. Yo insistiéndole en algo que no recuerdo, y él me contesta “ mama, déjame y vamos a disfrutar de este tiempo juntos en la ducha ”. A un niño es mejor no meterle prisa… Qué maravillosas enseñanzas trae la maternidad! (Mi hijo también opina que debería ser él quién fuera a trabajar cada día puesto que es quien más temprano se acuesta y por lo tanto quien más descansado está por la mañana para un nuevo día). Mientras reaccionaba de el revés que acababa de darme mi hijo pensaba en la cantidad no sólo de frases sino de anécdotas, caras de póquer, momentos únicos, malabares y cansancio que se pueden disfrutar cuando se tiene más de un hijo. Como se suele decir, cuánto tenemos que aprender de los niños! Aún no sabía que estaba embarazada, otra vez… Lo mejor de las fiestas han sido sin duda los...