Leyendo Instyle me encuentro con la siguiente pregunta ¿Truco para afrontar la vuelta de las vacaciones? Saborear el recuerdo del instante en el que mi hijo le perdió el miedo a la piscina y se tiró al agua en mis brazos. Su chapoteo, su risa; ese momento mágico atrapado para siempre en una foto. Mi cama, vestida con ropa y cojines claros, dosel (nuevo) incluido, transmitiéndome paz y relax. Una larga ducha, unas velas, incienso. Un rato para mí y mis rituales mágicos . Aunque sea sin productos de lujo. Un maratón de Sexo en Nueva York tumbada en el sofá mientras el pequeñajo duerme y devorar Instyle (sí, puedo disfrutar de dos placeres a la vez jeje) Perderme un rato en las redes sociales, actualizar el blog y que alguien lo lea, pensar, quizá, en un nuevo corte de pelo. Permitirme una nueva laca de uñas y sobretodo no lamentarme por esta vuelta de las vacaciones diferente, estando en el paro. Me siento querida, arropada y valorada por mi marido y mi familia. Hace diez año...