Entre bufido y resoplido puedo aun ser irónica y hasta graciosa. Estoy haciendo cuentas . Termino rápido, muy rápido claro: no llegamos. Me cuesta dormir hasta estando muy cansada. No paro en todo el día. Pero sé que tengo que pagar colegio, luz, gas, agua, hipoteca, móvil e internet, gasoil, comida y otros gastos como seguros… Cuando en confianza te pones a contarte las penas con alguien ya no sabes quién está peor, quizá de dinero es más fácil de calcular, de ánimo… vete a saber. Y es que yo siempre he sido muy de yo, yo, yo y bajo mi prisma sieeeempre la que peor estaba era yo. Joder. Ahora a cada paso alguien pide y yo necesito pedir también, y discuto más con mi pareja, mucho más. Y no son roces tontos. Son peleas que duelen mucho; porque me embalo y no paro de decir verdades hirientes como puños. Para luego llorar y darme cuenta que soy tonta del culo. Cualquier gracia de nuestro hijo me saca de la pena por un rato pero hay días o momentos que sus gracias no tienen ninguna p...