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Mostrando las entradas etiquetadas como aborto

Ocho semanas

Hola! Qué tal has arrancado la semana? Yo mucho más animada, motivada y activa a pesar de que vuelve a hacer frío :( Mira, no sé qué pasa con blogger, me cambia el formato y tamaño de los textos que escribo!!!! :( Estoy desesperada!!! Así que he vuelto a colgar esta entrada de ayer martes... edito y corrijo y da igual porque no me hace caso... Hoy martes tocaría un post sobre libros pero me vas a permitir que me lo reserve para cuando lleguen a  la tienda  todas las novedades literarias para Sant Jordi; queda justo un mes para el Día del Libro día que es el Santo de mi peque, Jorge, que coincide con el aniversario de la muerte de Shakespeare y Cervantes. Hace muchas semanas que quiero publicar esta entrada pero he querido esperar por varios motivos; uno de ellos es que pasara el mes de  enero  y verlo con algo de perspectiva y otro poder ver la  ecografia  de mi tercer bebé, ¡estoy  embarazada  de nuevo! Así que como ayer lunes, día q...

Navidad y una silla vacía

Lo pienso muchas veces cuando me siento fuerte: todo este dolor tiene que servir para algo. En qué podría emplearlo? Ahora mismo sólo para pensar en Mario. Para dar luz a Mario y con él a muchos otros bebés. Quizá algún día, quién sabe, mis palabras puedan dar luz por unos instantes a alguna mamá. Mario es invisible para todo el mundo. Mario “hubiera sido” es mi segundo hijo. Se fue a las pocas semanas de embarazo, quizá a los pocos días o horas médicamente hablando, el 22/01/2014, justo un día después de que Jorge, mi primer hijo, cumpliera cinco preciosos años. Ese día mi vida cambió por completo. Hacía mucho tiempo que deseaba volver a ser madre y cuando por fin, mi marido y yo coincidimos en ese deseo llegó Mario, para marcharse muy muy pronto y con una gran sacudida instalarse para siempre en nuestros corazones. He escrito varias veces cartas para Mario. Post sobre el dolor vivido esos primeros días y semanas. Cómo se rompieron nuestras ilusiones y planes. Ahora es...

Volver a empezar

Es el momento de empezar, de nuevo, mi propia historia. Ahora yo soy un muro frío y a la vez una bomba caliente. Me he convertido en una persona que puede quemarte o herirte, rabiosa y celosa. Con ganas de que me vuelvas a preguntar cómo estoy y ganas de que me dejes en paz. Buscando trabajo también. Intentando encontrar un término medio de actitud, esperanza y ganas. Tengo ganas y necesidad de ciertas cosas pero me siento insegura y dolida. Con ganas de gritar y llorar pero también de conectar con la naturaleza y reencontrarme conmigo misma. Disfrutar con mis hombres. Salir y oler la montaña me traslada a mi infancia. Estoy perdida. “ Un bebé que sólo fue bebé y no le dio tiempo a ser nada más a los ojos de los ignorantes, pero que fue todo lo grande que se puede ser en el corazón de sus papás. (…) El mundo se detiene. Sientes que todo se desvanece y un dolor indescriptible se apodera de ti hasta dejarte sin respiración. A partir de ese instante, ya nada es igual. (…)” Así lo es...

La vida es de repente

¿No has pensado alguna vez que no perteneces a la vida real? ¿No has querido nunca ver la vida más allá del trabajo y del dinero? ¿Seguro? ¿No has metido nunca la pata? Yo sí.  He dicho cosas que no sentía y callado las que sí. Y al revés. ¿Has llorado alguna vez hasta que te ha dolido el pecho y te has quedado sin lágrimas? ¿Hay cosas que no entiendes hasta que no soportas la rabia? Perdóname y perdona. A pesar de que en ocasiones vamos a seguir sintiendo envidia o celos, de que vamos a ser incapaces de alegrarnos a veces por la felicidad de otros, de que vamos a seguir gritando unas cosas y guardándonos otras, quizá inoportunamente. Dos días después de la pérdida: “ Como si no hubiera pasado nada, es como tengo que comportarme para pasar página pero pensar en hacerlo me hiere. Ahora quiero regodearme en mi dolor, en mi misma, en mis entrañas, en cada punzada de mis ovarios. Seguro que pasará el tiempo y estaré, otra vez, en paz conmigo y con los demás. Pero ahora no. Sólo p...

Dentro de mí

No pensaba que escribiría este post; ayer supe que he perdido a mi bebé. Verdaderamente y médicamente hablando puede decirse que no ha llegado a ser un bebé; pero las ganas que tenía por ese conjunto de células que forman un embrión era, de repente, con la sorpresa del embarazo, mi ilusión. La idea de que 2014 iba a ser un año precioso. A pesar de las dificultades económicas, como muchas familias, que si me lees normalmente, ya sabes. En la primera ecografía, en mi embarazo de pocas semanas, no se apreciaba latido; ni siquiera el embrión. Las células que forman el embrión tras la unión del óvulo y el espermatozoide han resultado defectuosas y seguramente a las pocas horas o días de la implantación en mi útero ha dejado por sí solo de formarse, no así las células que forman la bolsa y por lo tanto ésta si está en su sitio, pero ya vacía (o con un embrión malformado de tamaño microscópico inapreciable). Pese a lo poco avanzado de mi gestación el batacazo ha sido enorme, ya que la il...